Desarrollado por la agrupación AIRA Lay Lay junto a investigadores, recolectoras, cultores y portadores de saberes ancestrales de la Provincia de El Loa, “La Herbolaria Andina. Salud y Medicina Ancestral Indígena” rescata el conocimiento medicinal del pueblo Lickanantay y su profunda relación con el territorio.
Esteban Araya Toroco, dirigente indígena e investigador principal de la obra, reflexiona sobre la vigencia de estas prácticas, el rol histórico de madres y abuelas como guardianas de las hierbas medicinales y la urgente necesidad de proteger este patrimonio frente a la extracción indiscriminada y la pérdida de conocimientos ancestrales.
¿Qué te llevó a profundizar en la medicina ancestral andina?
Aunque hoy muchas personas recurren principalmente a la medicina tradicional, en nuestras comunidades seguimos utilizando la medicina herbolaria ancestral para tratar distintas dolencias. Este conocimiento, transmitido de generación en generación, se basa en el uso de hierbas medicinales de la precordillera y la cordillera. Por eso buscamos rescatar y difundir este saber, dando a conocer las propiedades, usos y fundamentos de cada planta, para mantener viva una tradición que sigue siendo parte importante de nuestra cultura y bienestar.
¿Por qué era fundamental para ustedes enmarcar el uso de las plantas medicinales dentro de un sistema de salud y cultural mucho más amplio?
Las plantas medicinales forman parte de un sistema de salud cultural integral. Además de sus propiedades terapéuticas, se utilizan en limpias energéticas, ceremonias, prácticas de protección y procesos de sanación espiritual. Este conocimiento ancestral, transmitido de generación en generación, entiende la salud como un equilibrio entre la persona, la comunidad y el territorio. Por ello, las hierbas medicinales cumplen un rol fundamental tanto en el bienestar físico como en la conexión cultural y espiritual de los pueblos indígenas.
MUJERES
Ustedes hacen una reivindicación muy potente del “subsistema doméstico”, señalando que son las madres y abuelas quienes han mantenido viva la soberanía medicinal Lickanantay.
Históricamente, las mujeres han sido las principales guardianas del conocimiento sobre las hierbas medicinales. Abuelas, madres y recolectoras han transmitido de generación en generación los saberes sobre su recolección, usos y cuidados, desempeñando un rol fundamental en la preservación de esta práctica ancestral. Por ello, es importante reconocer y valorar su aporte en la medicina tradicional.
¿Cuáles son los riesgos de extraer y utilizar plantas medicinales como la chachacoma, la llareta o la rica-rica sin considerar el contexto cultural, espiritual y territorial del que forman parte?
Existe preocupación por el uso y explotación de las hierbas medicinales sin el debido resguardo de los conocimientos ancestrales asociados a ellas. Por ello, se plantea la necesidad de proteger este patrimonio cultural y natural, evitando su extracción indiscriminada y asegurando que los pueblos originarios mantengan el control sobre sus saberes y prácticas tradicionales.
Si tuvieras que dejar una idea clave sobre la medicina ancestral, ¿cuál sería?
La medicina ancestral busca comprender las causas profundas de las enfermedades y los desequilibrios del cuerpo, considerando también factores hereditarios y familiares. Desde esta perspectiva, las hierbas medicinales pueden complementar la medicina convencional, aportando alternativas de tratamiento basadas en conocimientos transmitidos por generaciones.