Su mundo siempre está en constante movimiento. Actriz, profesora de yoga y viajera incansable, Claudia Martínez encontró en la costa de Tocopilla el lugar perfecto para unir sus pasiones. Junto a su esposo, el mariscador y buzo Sergio, y su hijo Noah, levantaron Kítur Tocopilla, un proyecto familiar que combina bienestar, naturaleza y cultura camanchanga.
Desde su centro turístico en Caleta Buena, esta familia ha logrado poner a Tocopilla en el mapa del turismo sustentable y ahora se prepara para representar a Chile en un encuentro internacional en Colombia.
Claudia, ¿cómo nace Kítur Tocopilla?
Todo empezó como una necesidad familiar. Cuando volví del extranjero, me di cuenta de lo poco que valoramos lo que tenemos en Tocopilla. Aquí la naturaleza es increíble, pero faltaban espacios para disfrutarla en familia. Así nació Kítur: una propuesta donde el bienestar, la historia local y el mar se unen. Con mi esposo, que es chango de raíz y buceador desde niño, quisimos crear algo auténtico, con identidad.
Tu formación no viene del turismo precisamente…
No, soy actriz y profesora de yoga. Pero eso me ayudó mucho. Aprendí en Europa cómo el turismo puede cuidar y poner en valor el entorno. Quise traer esa mirada acá, a mi tierra. Junto con Sergio unimos su experiencia del mar y mi visión del bienestar, y así nació el proyecto en 2020, en plena pandemia. Fue un desafío enorme, pero también una oportunidad.
¿Qué puede vivir quien visita Kítur?
Depende de lo que busque. Puedes relajarte con un masaje, tomar una clase de yoga frente al mar o compartir un programa de autocuidado con comida local y actividades familiares. Trabajamos con vecinas y pescadores de la caleta: ellos cocinan, preparan los mariscos, reciben a los visitantes. Todos ganan. No es sólo turismo, es comunidad.

EL MAR
Se nota que hay un fuerte vínculo con el entorno.
Totalmente. Nos interesa enseñar que vivir del mar también es cuidarlo. Nuestro hijo, que tiene cinco años, crece con esa conciencia. Hacemos actividades con niños y niñas de la zona: limpieza de playas, talleres, deportes acuáticos. Queremos que entiendan que la belleza que tenemos vale, y que se puede trabajar desde el amor y el respeto por la naturaleza.
¿Qué tipo de experiencias ofrecen en el mar?
Tenemos clases de surf, paddle y algo que llamamos tardeterapia: remamos al atardecer, meditamos sobre las tablas y conectamos con el silencio del mar. Es una experiencia muy profunda. Te sientes parte del agua, como si volvieras al útero. Son momentos que sanan.
También trabajan con empresas y colegios, ¿cierto?
Sí, ofrecemos programas de bienestar y cierre de año para equipos, talleres para colegios y jornadas al aire libre. Todo adaptado a cada grupo. A veces mezclamos yoga, fogata, comida fresca y deporte. Queremos que todos vivan algo distinto, que recuerden que el bienestar también se puede encontrar aquí, en Tocopilla.
ECONOMÍA AZUL
Hace poco fueron seleccionados para representar a Chile en Colombia. ¿Cómo se dio eso?
Participamos en el programa Norca Azul, impulsado por Corfo. Promueve la economía azul, que busca generar desarrollo cuidando el mar. Luego de varias clases y un proceso de selección, quedamos elegidos entre 40 proyectos del norte de Chile. Nos emocionó mucho: desde una caleta pequeña, ¡vamos al mundo! Presentaremos nuestro trabajo sobre identidad costera, economía circular y turismo consciente.
¿Qué mostrarán en ese encuentro internacional?
Llevaremos un video con imágenes de la costa tocopillana y del pueblo camanchango. Queremos dar visibilidad a nuestra cultura y a cómo trabajamos con respeto al entorno. Expondremos los dos, Sergio y yo, para mostrar que detrás del proyecto hay historia, raíces y comunidad.
Claudia, emprender no es fácil. ¿Qué mensaje le darías a quienes quieren comenzar?
Primero, que investiguen y sean originales. No copien, creen algo propio. Y que no se rindan. Emprender es para valientes, para quienes siguen adelante incluso cuando no hay recursos. Hay que ser perseverante, porque los frutos llegan. Yo lo vivo todos los días. Las recompensas son grandes, pero el camino se construye con trabajo, corazón y paciencia.
¿Y qué viene para ustedes después de Colombia?
Queremos compartir lo aprendido. Al volver, realizaremos talleres gratuitos para emprendedores y vecinos sobre turismo sustentable y economía azul. Queremos inspirar a otros a mirar el mar con nuevos ojos. Que Tocopilla deje de ser solo una ciudad de paso y se convierta en un destino con identidad propia.